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Investigación y Vinculación
2018-09-20
Cápsula para Códice Maya, hecha en la FI
Académicos de la FI desarrollan la tecnología para resguardar el manuscrito maya más antiguo de América.
Por: Jorge Contreras Martínez
Fotografía: Jorge Estrada Ortíz
Comunicafi
Equipo que desarrolló la cápsula

Un grupo de estudiantes de licenciatura y posgrado de las Ingenierías Mecánica, Mecatrónica y Diseño Industrial, liderados por los doctores Alejandro Ramírez Reivich, María del Pilar Corona Lira y Vicente Borja Ramírez, desarrollaron una cápsula para resguardar y proteger el Códice Maya de México, antes llamado Grolier, el manuscrito más antiguo de América.

La doctora Corona Lira, del Departamento de Ingeniería Mecatrónica, explicó que dicha cápsula mide 1.80 por 60 centímetros, está hecha con policarbonato de ultra transparencia y está diseñada para mantener un ambiente anóxico, es decir, libre de oxígeno. Además, se incorporará argón, un gas inerte, para evitar la propagación de microorganismos y preservar el documento.

Detalló que al interior de la cápsula colocaron diversos sensores para monitorear la humedad relativa y la temperatura. "Debemos vigilar este documento en todo momento porque se trata de un códice prehispánico elaborado con papel amate, por ello es sumamente frágil".

Cabe destacar que el Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) facilitó al equipo de la FI un facsímil del Códice Maya de México, que sirvió como guía para realizar las medidas necesarias. "Como ven, está deteriorado y tiene muchas partes incompletas, por eso es importante mantenerlo en perfectas condiciones", dijo la doctora Corona.

Este códice adquirió originalmente el nombre Grolier debido a que se resguardó en el Club Grolier de Nueva York (dedicado a fomentar el estudio, coleccionismo y apreciación de obras escritas entre sus miembros y el público en general) tras su descubrimiento en la década de 1960, en el sureste mexicano. Su autenticidad fue puesta en duda debido a la manera en que se encontró y a su estilo diferente de otros códices.

Está decorado con iconografías de rituales y un calendario sobre el ciclo de Venus. Consta de 10 páginas y los pigmentos están basados en grana cochinilla.

Tras una serie de análisis de datación, entomología, caracterización mineralógica y química, morfometría, microscopía electrónica, entre otros, realizados entre 2017 y 2018, expertos del INAH, del Cinvestav, de la UNAM y de la Universidad de Colorado revelaron que el documento tiene una antigüedad calculada por radiocarbono entre los años 1021 y 1154, por lo que se trata del manuscrito más antiguo del continente. Asimismo, se declaró su actual nombre: Códice Maya de México.

Para dar a conocer esta pieza de gran valor histórico y compartir nuestras raíces prehispánicas, el INAH preparó la exposición El Códice Maya de México. Eslabón, Fuente y Testigo, del 27 de septiembre hasta finales de octubre en el Museo Nacional de Antropología, y encargó a la Facultad de Ingeniería la elaboración de la cápsula de resguardo.

La doctora Pilar Corona destacó la importancia de mostrar estos documentos, pues en ellos se da constancia de la riqueza de nuestro país. "Hay que visitar esta exposición porque se trata de nuestra historia y es algo que no había estado aquí".

Asimismo, compartió su satisfacción de formar parte del equipo que tuvo la oportunidad de crear el sistema para resguardar este códice: "es una experiencia muy grata para nosotros".

El equipo encargado de la realización de la cápsula para el Códice Maya de México está conformado por Luis Darío Reyes Delgado, David Negrete Rojas, Mauricio Suárez Noriega, Pamela Esquivia Flores, Laura Castañeda Dávila y Anahí Velázquez Silva.