
"La duda mata más sueños que el fracaso". Esta frase ha marcado la vida de Antonio Santamaría Escobar, ingeniero mecatrónico egresado de la Facultad de Ingeniería (FI-UNAM) y reciente ganador de la beca Fullbright-García Robles que le permitirá cursar la maestría en Analítica de Negocios en el Massachusetts Institute of Technology (MIT).
Con esta beca otorgada por la Comisión México-Estados Unidos para el Intercambio Educativo y Cultural (Comexus), Antonio suma un nuevo logro a su trayectoria académica y profesional: comenzar en otoño su posgrado en uno de los institutos más prestigiosos del mundo.
Aunque su interés inicial era estudiar Medicina, su paso por la Escuela Nacional Preparatoria 9 lo llevó a descubrir su afinidad por la física y las matemáticas. "Mi papá es ingeniero mecánico electricista y eso también influyó mucho. Al evaluar, encontré que la Ingeniería Mecatrónica era la carrera que más se acoplaba a mis intereses", recuerda.
En su paso por la FI, Antonio se encontró con el síndrome del impostor; sin embargo, aprendió que la única forma de hacerle frente era compararse únicamente consigo mismo y trabajando en sus debilidades para volverlas fortalezas. En este proceso, destaca, más allá de lo académico, contar con una red de apoyo fue determinante.
Compromiso y constanciaLa oportunidad de postularse a la beca Fullbright-García Robles llegó gracias a su entorno laboral en Logikoss, donde conoció a Alejandro Bracamontes, socio de esa empresa, quien lo motivó y orientó en el proceso. "No fui seleccionado en la primera etapa, estaba en lista de espera, pero seguí esforzándome y al final lo logré", cuenta.
Eligió la maestría en Analítica de Negocios porque conecta directamente con su trabajo actual; su programa, que combina datos, machine learning y optimización, le permitirá seguir enfocándose en las tecnologías emergentes como la inteligencia artificial. "Mi objetivo con este posgrado no es hacer un doctorado, sino aplicar lo aprendido en el mundo profesional y, de forma eventual, en una empresa propia", explica.A largo plazo, Antonio sueña con emprender, generar empleos y motivar a más personas a aplicar a oportunidades como ésta. "Me encuentro agradecido con todo lo que la Facultad de Ingeniería me ha brindado. Mi consejo para quienes buscan postularse a becas es que no tengan miedo; el proceso parece difícil, pero el primer reto es intentarlo, mejor hacerlo que quedarse con la duda", asevera.