
Con una ceremonia llena de entusiasmo, gratitud y emociones compartidas, la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México celebró la clausura de los Cursos de Verano 2025 el pasado 28 de junio en el Auditorio Javier Barros Sierra, tras tres semanas que dejaron huella en quienes participaron. Presidieron el evento el maestro Rodrigo Takashi Sepúlveda Hirose, secretario de Servicios Académicos; la maestra Abigail Serralde Ruiz, coordinadora de Planeación y Desarrollo; y la doctora Ana Beatriz Carrera Aguilar, titular de la Unidad Integral de Género (UIG), respaldando con su presencia una iniciativa que se ha consolidado como espacio de crecimiento académico y humano, además de reconocer la labor de coordinadores, asesores e instructores. De manera especial, se destacó la contribución del maestro Miguel Figueroa Bustos, asesor e impulsor de los Cursos FI, así como de Arturo Ambriz y Tomás Cortina Ramírez, del Departamento de Apoyo a la Comunidad.
El evento comenzó con la charla Hablemos de Género en la FI, en la que la doctora Carrera Aguilar abordó la importancia de una convivencia universitaria igualitaria, incluyente y libre de violencias. A través de dinámicas, recordó al estudiantado que existen personas y espacios dispuestos a escuchar, orientar y apoyar en situaciones de violencia o discriminación, lo cual reforzó el valor de vivir la Facultad sin miedo y con confianza en que es posible construir un entorno respetuoso y seguro. Detalló las funciones de la UIG, subrayando que su papel es orientar y canalizar, nunca sancionar ni juzgar, y destacó la atención a la salud emocional del estudiantado, invitando a aprovechar recursos como el acompañamiento de trabajadoras sociales. El mensaje fue claro: la transformación institucional comienza en la comunidad, y cada estudiante es parte activa de ese cambio.
Durante su intervención, el maestro Figueroa Bustos, con casi dos décadas impulsando el programa, rememoró su historia, evolución y logros. Afirmó con orgullo que los Cursos FI "no sólo fortalecen conocimientos académicos, también fomentan el sentido de comunidad". Precisó que, durante tres semanas, 220 estudiantes — 114 aspirantes a ingresar a la Facultad, 46 de la Generación 2025 y 30 de Ciencias — participaron en actividades académicas que incluyeron materias como Álgebra, Geometría Analítica, Cálculo y Ecuaciones Diferenciales, impartidas por 38 instructores, todos estudiantes de la propia Facultad, quienes dedicaron su tiempo de vacaciones a enseñar, orientar y acompañar a sus compañeros. Reconoció además al comité organizador: Regina Rocha Rivera, Dana Cecilia Treviño Posada, Ana Belén Vega López y Víctor Fernando Sandoval Méndez, cuya entrega y trabajo riguroso son un claro ejemplo del compromiso que ha marcado la historia del programa. Finalmente, recordó el lema que define la esencia de la asociación: "Enseñar para crecer, aprender para avanzar."
Por su parte, el maestro Sepúlveda Hirose agradeció a cada actor clave en esta edición y subrayó el valor de la retribución universitaria: "Mientras algunos donan recursos, ustedes donan conocimiento y tiempo. Y eso es invaluable." Celebró también los 19 años de historia del programa — una tradición que representa solidaridad académica, compromiso y continuidad intergeneracional — y, tras la presentación de un video testimonial, compartió su sentir: "Cómo desearía volver a ser estudiante y vivir esta experiencia desde el otro lado." Concluyó reiterando el compromiso de la Secretaría de Servicios Académicos con el crecimiento estudiantil, siempre con las puertas abiertas para apoyar a lo largo de toda la vida universitaria. En señal de agradecimiento, las coordinadoras del programa le entregaron una escultura abstracta creada por un artista egresado, símbolo de la unión entre conocimiento y comunidad.
Más adelante, se llevó a cabo una actividad lúdica de Kahoot que puso a prueba los conocimientos adquiridos y reforzó el espíritu de alegría y colaboración que caracterizó a los Cursos de Verano 2025. Asimismo, se reconoció el trabajo de las brigadas encargadas de las actividades deportivas y de orientación, como Platícame tu experiencia, ya que, gracias a su dedicación y creatividad, se logró un espacio formativo dentro y fuera del aula. Se premiaron a los equipos ganadores en futbol, básquetbol y voleibol. Uno de los momentos más significativos fue el agradecimiento al grupo de instructores, considerado el alma del programa, por su paciencia, entrega y empatía, cualidades que marcaron la experiencia del estudiantado participante.
Asimismo, en un emotivo video se rindió homenaje a quienes concluyeron su etapa como instructores. Se recordaron vivencias compartidas con Jorge Tafolla, Joceline, Alexander, Diego, Saúl, Abigail y Paola, quienes recibieron un obsequio con la frase: "Una vez instructor, siempre instructor", reflejo del legado que dejan en la comunidad. En su representación, Alexander Donlucas García, con voz entrecortada, recordó que Cursos FI, más que clases, son una familia. Agradeció profundamente los reconocimientos y dirigió un mensaje a los estudiantes de nuevo ingreso: "Su mayor tesoro son sus compañeros. Antes que ingenieros, somos personas, y eso no se debe olvidar nunca." Reconoció la guía que recibió años atrás por parte de sus mentoras, Paola y Abby, y cómo esa experiencia lo llevó a retribuir ahora con la misma entrega. Su intervención — sencilla, pero poderosa — culminó con un aplauso colectivo que simbolizó la unidad y el compromiso de toda la comunidad FI, y dejó claro que los Cursos FI trascienden el aula y forman lazos humanos que perduran más allá de la vida estudiantil.
La ceremonia concluyó con palabras de gratitud por el entusiasmo de los estudiantes, la vocación de los instructores y el esfuerzo del equipo organizador, reconociendo que el conocimiento adquirido se acompaña de recuerdos que formarán parte de una etapa invaluable. "¡Nos vemos en invierno!", se proclamó al final, como una promesa de continuidad y reencuentro. El acto cerró con el tradicional: ¡México, Pumas, Universidad!: ¡Goya, goya! /... / ¡Universidad!, dejando en claro que el espíritu universitario se fortalece con cada generación que pasa por los Cursos FI.