
El XIII Coloquio Modelos de Intervención Áulica, que organiza semestralmente el Seminario Permanente de Pedagogía en Ingeniería-UNAM, concluyó el pasado 31 de julio con la mesa redonda Tendencias en la transformación de la División de Ciencias Básicas, donde participaron el licenciado Pablo Medina Mora Escalante, y los ingenieros Marco Antonio Gómez Ramírez, Joel Gómez y Jesús Patiño Ramírez (moderador).
Con la convicción de que toda formación académica requiere de un sustento base, el ingeniero Patiño Ramírez inició subrayando la importancia de las ciencias básicas para lograr la excelencia de los profesionales de las ingenierías. Por tal motivo, su primer cuestionamiento, para el ingeniero Marco Gómez, fue sobre el origen, estructura y organización de la actual División de Ciencias Básicas (DCB) de la Facultad de Ingeniería. Con apoyo de imágenes, el ponente hizo un recuento muy ameno del desarrollo histórico del Departamento de Materias Propedéuticas desde su creación en 1967 —recordando al impulsor (Bernardo Frontana), a ilustres docentes (Leda Speziale y Jacinto Viqueira) que las impartían con duración anual, su ubicación e instalaciones ("las congeladoras") — y su reestructura en 1968 a coordinación implementando la impartición semestral de asignaturas, de exámenes departamentales (1972) y cambio de planes de estudio.
Para complementar esta primera visión, el ingeniero Patiño solicitó al licenciado Pablo Medina Mora que hablara de las aportaciones socio-humanísticas al área de ciencias básicas en la Facultad. Mencionó que el detonante para el vínculo entre el Centro de Servicios Educativos de la Facultad (Cesefi), al cual pertenecía junto con colegas pedagogas en los años 70, fue la impartición de una plática sobre las cualidades de un profesor; la esencia es el "gusto por lo que hacen", recalcó entonces —idea en la que coincidió la maestra Leda Speziale, al decir "lo propio es que sean profesores-profesores", personas con ‘doble’ vocación— y recordó que el Cesefi pasó a formar parte de la DCB en 1993 para planear cursos propedéuticos e impartir la materia Técnicas de estudio.
Para contextualizar el enriquecimiento que brinda un profesional externo a la DCB, tocó el turno al ingeniero Joel Gómez, con un recuento de su emprendimiento ingenieril con su incursión en la docencia impartiendo Ecuaciones y Cálculo diferenciales, entre otras asignaturas. Destacó la importancia de tener un estrecho acercamiento con el alumnado, que permita entender sus necesidades y problemas, e implementar aprendizajes inmersos de dinamismo, en aras de formar seres humanos.
Las siguientes intervenciones, a propuesta del moderador, continuaron en torno a la comprensión del perfil del alumnado actual —inmerso en la interrelación social, envuelto en una desesperanza en el futuro— y del docente-orientador, su manera en que se ha adecuado a los cambios, del pizarrón verde al blanco y electrónico, al proyector, hasta la inteligencia artificial, coincidieron. Ante una visión cortoplacista de las y los jóvenes, se propuso orientarles a cumplir condiciones mínimas (asistencia a clases con puntualidad y cumplimiento de tareas o aulas abiertas que permitan las 16 semanas para terminar programas), una normalidad ejemplar en la DCB, enfatizaron. El diálogo permanente y respetuoso en el aula, promover el pensamiento crítico y, por supuesto, una empatía total, agregaron, abona a su "ubicación".
La última pregunta del moderador giró en torno a las variaciones de las asignaturas de la DCB que se han llevado a cabo a lo largo de su historia. Los ponentes señalaron que muchas veces los cambios realizados obedecen a una "lucha de créditos" o a regresiones sin sentido, por lo que subrayaron en que deben hacerse con suficiente reflexión para que sean significativos: "Cuidar ¿qué funciona y qué no?", "comprender que malos planes con buenos profesores, o buenos planes con malos profesores, no funciona" y recordar en todo momento que "las matemáticas son las mismas siempre, por lo que sería mejor la adopción de nuestros métodos a las nuevas tecnologías".
Tras las conclusiones —la DCB coadyuva al pensamiento crítico y a la formación integral ya que refuerza los valores y fomenta la autoestima— la presidenta del Seminario, la doctora Evelyn Salazar Guerrero, a manera de homenaje, compartió con los ponentes mensajes de afecto y admiración que sus exalumnos les expresaron, y cedió la palabra a familiares presentes en el Aula Magna a externar el orgullo por sus padres, la mayoría en proceso de jubilación. Quienes tomaron la palabra coincidieron en la entrega, dedicación y pasión académicas en la Facultad de Ingeniería de los homenajeados, y la enorme satisfacción del deber cumplido que esta ardua y noble labor les ha significado a sus seres queridos.