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Cultura y deportes
2025-08-08
XVI Seminario "Félix Núñez Orozco"
Historias y curiosidades de grandes mentes que siguen inspirando a las nuevas generaciones científicas.
Por: Rosalba Ovando Trejo
Fotografía: Eduardo Martínez Cuautle
Comunicafi
Participación del doctor Juan Ursul Solanes

Del 4 al 8 de agosto, el auditorio Raúl J. Marsal de la Facultad de Ingeniería (FI) fue sede del XVI Seminario de Actualización "Félix Núñez Orozco" Personajes de la historia, datos curiosos y sus contribuciones", un espacio de ingenio, creatividad y dedicación en el que participaron los doctores Jaime Cervantes de Gortari y Juan Ursul Solanes, el maestro Salvador Enrique Villalobos Pérez, y los licenciados Pablo Medina Mora Escalante y Eduardo Martínez Cuautle, quienes, con rigor académico y un toque de narrativa, compartieron semblanzas, anécdotas y aportes de figuras de distintas épocas y campos del saber.

En la jornada inaugural, el doctor Ursul recordó al ingeniero Érik Castañeda de Isla Puga († julio de 2023), muy apreciado profesor de la División de Ciencias Básicas. Destacó su labor en comisiones académicas, la coordinación de Matemáticas y como fundador del boletín Matemáticas y Cultura. Su integridad, creatividad y liderazgo, junto con su pasión por el acordeón y la armónica, marcaron más de medio siglo de docencia. Propuso nombrarlo Profesor Distinguido de la FI y colocar una placa en la Plaza del Bicentenario del conjunto sur. La sesión concluyó con una proyección de imágenes en sus clases y de momentos de camaradería, que mostraron una vida dedicada a la enseñanza.

El licenciado Medina presentó la vida y obra de Santiago Ramírez Palacios, ingeniero e historiador del siglo XIX, catedrático del Colegio de Minería, autor de Historia del Colegio de Minería y fundador del boletín de divulgación El Explorador Minero (1876). Fue un crítico de la legislación minera acorde a su colaboración en la Secretaría de Fomento del gobierno porfirista. Al recorrer diversas regiones, advirtió el escaso reconocimiento a la labor de sus predecesores en la ciencia minera y redactó sus biografías. Publicó cerca de 200 escritos, promoviendo la ciencia aplicada y la enseñanza de la minería, en el Boletín Minero, Revista de Ingenieros y Anales del Colegio de Minería; en sus últimos años se volcó a la vida espiritual y, pese a morir casi en el olvido, dejó un legado académico y científico perdurable.

El doctor Cervantes, tercer ponente, llevó al público a la Italia renacentista para redescubrir a Leonardo da Vinci, símbolo de la unión entre arte, ciencia e ingeniería. Destacó su curiosidad insaciable y su método basado en la observación de la naturaleza y la experimentación, plasmados en La última cena y la Mona Lisa, y en sus innovadores diseños de máquinas e investigaciones en hidráulica, óptica y anatomía, profundizando en los órganos y los vórtices en los fluidos. Recordó que, siendo zurdo, escribía sus notas en espejo para proteger sus ideas, y que gran parte de su legado, disperso y a veces inaccesible, se conoce hoy gracias a réplicas y exposiciones. Resaltó cómo Leonardo integraba creatividad y rigor técnico, anticipando principios de la ingeniería moderna; concluyó que estudiar su obra es siempre un ejercicio de observación y apertura intelectual.

En la cuarta jornada, el licenciado Martínez destacó la relevancia histórica de Jean-François Champollion para el desciframiento de los jeroglíficos egipcios gracias a la Piedra de Rosetta, descubierta en 1799 durante la expedición de Napoleón a Egipto, que le permitió acceder a casi cuatro mil años de historia, así como la de Thomas Young, quien identificó el valor fonético de algunos signos. Por su profundo conocimiento de lenguas antiguas y su método innovador que vinculaba los jeroglíficos con el copto —último estadio del egipcio antiguo—, Champollion logró descifrar el sistema completo, abrir el estudio de templos, monumentos y textos, y consolidar los cimientos de la egiptología moderna. La exposición mostró que su legado representa un triunfo del intelecto, la disciplina y la razón para recuperar civilizaciones olvidadas por milenios.

En la última sesión, el maestro Villalobos presentó al físico estadunidense Richard Feynman, (Premio Nobel 1965), destacando su estilo irreverente y su habilidad para explicar conceptos complejos con claridad y revolucionar la física con sus diagramas y las integrales de camino, dejando un legado duradero en la ciencia y la educación. Además, fue un divulgador creativo que disfrutaba tocar el bongó, descifrar códigos y enseñar la ciencia como un juego, mostrando que la curiosidad es la chispa del aprendizaje.

Coordinado por la maestra Claudia Margarita Pérez Ruiz, académica de la Secretaría de Posgrado e Investigación, el seminario cumplió una vez con el rescate de la vocación de Félix Núñez: aprender del pasado para inspirar el futuro. Entre anécdotas, datos curiosos y reflexiones profundas, quedó claro que la ingeniería y la ciencia no se escriben sólo con fórmulas, sino también con vidas apasionadas, y que cada avance técnico es, en esencia, un relato humano que vale la pena contar.