
La ingeniera mecánica Sarahí Castillo Rionda, egresada de la Facultad de Ingeniería (FI- UNAM), fue una de las once seleccionadas de muchos países participantes para recibir la beca Erasmus Mundus, la cual le permitirá estudiar la maestría en Análisis Estructural Avanzado y Diseño con Materiales Compuestos. La joven universitaria iniciará un semestre en la Universidad de Toulouse, Francia, donde cursará siete materias, y posteriormente continuará con un proyecto de investigación en la Universidad de Girona, España, con el que desarrollará su tesis de grado.
Sarahí recuerda que su interés por la ingeniería comenzó en la infancia, cuando soñaba con convertirse en astronauta. Inspirada por una entrevista que su madre, periodista, realizó a Rodolfo Neri Vela, el primer científico mexicano que navegó al Universo, decidió seguir el camino de la mecánica. Aunque el uso de lentes la alejó de la posibilidad de viajar al espacio, no la desanimó para estudiar lo que le apasionaba: entender el movimiento.
Durante su paso por la FI enfrentó diversos retos, entre ellos la alta carga académica y los cambios derivados de la pandemia (cursar sus últimos semestres en línea). La disciplina y constancia, asegura, fueron clave no solo para concluir sus estudios, sino también para reunir los requisitos de la beca: ensayos, certificaciones de idioma, cartas de recomendación y un largo proceso de aplicación que, considera, comenzó desde que ingresó a la Escuela Nacional Preparatoria.
"Cuando supe que me habían otorgado la beca sentí muchísima emoción, sobre todo siendo mujer. En la carrera llegué a ser la única en el salón y, actualmente, en mi trabajo soy la única en mi área. Es muy gratificante ver que todo es fruto de mi esfuerzo", expresó.
Sarahí se desempeña en el área de Ingeniería Asistida por Computadora (CAE, por sus siglas en inglés) en Ford, haciendo análisis de elementos finitos y de durabilidad para las líneas de aire acondicionado. Con la beca, espera ampliar su red académica y profesional en Europa, pues tendrá la oportunidad de vincularse con empresas, centros de investigación y especialistas del sector. Destaca, además, el peso del prestigio de la UNAM en su proceso de selección para obtener la beca, así como su formación teórica y técnica en práctica profesional.
Orgullosa de ser la única mujer latina seleccionada este año, asegura que su logro es una inspiración para otras estudiantes y también una forma de visibilizar el trabajo de las mujeres en las ingenierías. De cara al futuro, se visualiza con una preparación más sólida y una perspectiva internacional que le abra nuevos caminos profesionales. A quienes desean postularse a programas de movilidad similares, les aconseja prepararse con disciplina, aprender idiomas, mantener un buen promedio y luchar contra el síndrome del impostor.
"Aprovechen todas las habilidades que tienen. Crecí en una familia de periodistas, y aunque fui la primera en romper con esa tradición, muchas de las herramientas que aprendí me han servido en mi carrera", concluye.