
El pasado 21 de agosto, el auditorio Sotero Prieto de la Facultad de Ingeniería (FI) vibró con el concierto Voces de Ingeniería, que por primera vez reunió a las tunas varonil y femenil y al Coro Cantus Ingenii para compartir su música, cantos y baile con el estudiantado. La presentación, coordinada por la División de Ciencias Sociales y Humanidades, celebró el inicio del semestre 2026-1 y la riqueza cultural que distingue a la comunidad de Ingeniería.
El Coro Cantus Ingenii, bajo la dirección del maestro Fernando Menéndez, ejecutó los primeros acordes invitando al público a emprender un viaje sonoro a través del tiempo, que partió de la Edad Media con los cantos gregorianos Salve Regina (Hermann de Reichenau) y Ubi Caritas et Amor (San Paulino de Aquilea) y transportó a los asistentes a un ambiente de recogimiento espiritual, para dar un salto a los siglos XIX —con la Oda a la alegría, de la Novena sinfonía de Beethoven y el Coro de los esclavos hebreos, de la ópera Nabucco (Giuseppe Verdi) — y al XX con la frescura y gracia de la zarzuela Doña Francisquita (Amadeo Vives) y la conmovedora canción Can You Feel the Love Tonight (Elton John), inmortalizada en la película El rey león.
Posteriormente, el escenario se llenó de la energía de la Tuna Femenil con las zarzuelas Amores de los Manzanares (Manuel Penella) y La española (Manuel Fernández Caballero), y las canciones mexicanas Déjame vivir (Juan Gabriel) y Bésame mucho (Consuelo Velázquez), una de las más interpretadas en todo el mundo que prendió el romanticismo del público y al auditorio con decenas de luces en movimiento. Un momento especial fue la presentación de un paso doble con pandero al ritmo de Tuna compostelana (Mariano Méndez) por parte de una talentosa ‘tuna’, quien junto con sus compañeras invitaron a nuevas integrantes a sumarse a las actividades culturales, ya que, aseguraron, fortalecen la vida universitaria.
A continuación, la cincuentenaria Tuna de la Facultad de Ingeniería añadió su toque alegre y romántico al concierto con Carnavalito (Edmundo Porteño), ¿Por qué? (Jorge del Moral), Lágrimas negras (Miguel Matamoros), La paella (Jaromír Vejvoda), Novillero (Agustín Lara) y Sebastopol o Pasacalles (Francisco Collado), tras lo cual llegó el momento más esperado: el coro y ambas tunas se unieron para interpretar México lindo, (Chucho Monge), Cielo rojo (Juan Záizar), Moliendo café (Hugo Blanco) y Cielito lindo (Quirino Mendoza) con el refuerzo de las voces, y el baile, del público en un ambiente festivo que conjugó orgullo, tradición y fraternidad.
Aunque todo parecía concluir con un ¡Goya! coreado con la fuerza del espíritu universitario, la celebración siguió en el vestíbulo, donde la Tuna de Ingeniería interpretó un clásico de la Sonora Santanera, Los luchadores (Pedro Ocadiz), que dio paso a un animado limbo: estudiantes en fila, entre risas y aplausos, fueron pasando bajo una barra inclinando el cuerpo hacia atrás hasta que sonó el último acorde. El auditorio Sotero Prieto, sin duda, vivió una de sus noches más alegres con Voces de Ingeniería, un concierto que demostró que la Facultad no sólo forma profesionistas, sino que también fomenta convivencia y expresión cultural.