
El pasado 4 de septiembre, la Facultad de Ingeniería (FI-UNAM) llevó a cabo la jornada de cierre del Segundo Congreso de la Red Académica Mexicana (RAM) por el Transporte Público, coordinada por el maestro Francisco Javier Granados Villafuerte, jefe del Departamento de Ingeniería de Sistemas, Planeación y Transporte de la División de Ingenierías Civil y Geomática (DICyG), y que reunió en el auditorio Javier Barros Sierra a docentes y estudiantes de la UNAM, el IPN, la UACM, el ITAM y el Tecnológico de Monterrey, así como a representantes de los sectores público y privado, con el propósito de impulsar la investigación en movilidad y transporte público en México.
El maestro Granados Villafuerte retomó los planteamientos del Congreso del 2 y 3 de septiembre (UACM-San Lorenzo Tezonco y UPIEM-IPN) —reconocer al transporte público como columna vertebral del desarrollo urbano, aprovechar la tecnología al servicio del interés público para optimizar la operación y la experiencia de viaje y al factor humano, motor de una auténtica cultura de movilidad— para enfocar cinco ejes: colocar a las personas en el centro de la planificación, garantizar seguridad y accesibilidad, fortalecer la gobernanza mediante instituciones coordinadas, promover un uso responsable de los datos, e integrar ciudad y movilidad en un proyecto conjunto. "El futuro del transporte público en México debe construirse de manera colaborativa, basada en evidencia y orientada a sistemas más eficientes, justos y humanos" afirmó.
En este contexto, en la conferencia magistral La Inteligencia de datos para la planificación y operación del transporte público, el maestro León Becker, asesor de la Cooperación Alemana para el Desarrollo, explicó que la digitalización es esencial para avanzar hacia un transporte más eficiente, sostenible e incluyente, y aunque en apariencia "abstracta", ya forma parte de la cotidianidad y debe asumirse como un medio para mejorar la movilidad. Los datos, enfatizó, son la base de la transformación digital, si bien en México persistan desafíos (en estandarización, interoperabilidad y acceso a la información), por lo que llamó a establecer protocolos unificados, invertir en infraestructura tecnológica, capacitar talento humano y fomentar una cultura de toma de decisiones basadas en información confiable.
El ponente se refirió a TranSIT (proyecto de SEDATU con gobiernos de Oaxaca, Yucatán, Estado de México, Guanajuato y Puebla) que impulsa la transición hacia un sistema de transporte público integrado e inteligente, el cual implementa asesoría en políticas públicas y capacitación de funcionarios, proyectos demostrativos escalables y el fomento de intercambios regionales e internacionales; en tres años, ya ha realizado diagnósticos tecnológicos, planes y resultados de digitalización de más de 800 rutas de transporte estándar, un diplomado en línea, hackatones y la creación de matrices origen-destino con datos móviles. Destacó las iniciativas de la academia, como el concurso de innovación en Mérida organizado por RAM-UAM que reunió a casi 100 estudiantes para desarrollar soluciones digitales y aplicaciones de inteligencia artificial para optimizar el transporte público; el desarrollo de un tablero tecnológico impulsado por la UNAM para evaluar el nivel de madurez de distintas herramientas, y el mapeo colaborativo de rutas en Oaxaca y el Estado de México.
El maestro Becker concluyó enfatizando tres ideas fundamentales —la transformación digital es un pilar de un transporte público moderno, eficiente e inclusivo; la gestión de datos debe asumirse como inversión estratégica, y la digitalización abre nuevas oportunidades laborales en análisis y gestión de información— e hizo un llamado a acelerar la modernización del transporte en México con una visión tecnológica, social y orientada al futuro. El Congreso finalizó con los paneles Inclusión y accesibilidad en el transporte público de pasajeros y Transporte público de pasajeros y desarrollo urbano en las ciudades mexicanas.