
La Facultad de Ingeniería (FI-UNAM), a través de su Secretaría de Apoyo a la Docencia (SADFI) y la Coordinación de Programas de Atención Diferenciada para Alumnos (Copadi), realizó, el pasado 27 de noviembre en línea, la premiación del decimocuarto Concurso de Cuento "Gonzalo López de Haro", cuyo propósito es impulsar la creatividad literaria y reconocer el talento artístico de su comunidad estudiantil, presidida por las maestras Abigail Serralde Ruiz, secretaria general, y Claudia Loreto Miranda, titular de la SADFI, y el maestro Juan Carlos Cedeño Vázquez, de la Copadi, así como el jurado integrado por las maestras María Cuairán Ruidíaz y Margarita Puebla Cadena, y el ingeniero Pablo García y Colomé.
La maestra Serralde Ruiz, al subrayar el valor de la escritura en la formación ingenieril como un ejercicio de sensibilidad poco habitual en el ámbito técnico, reconoció el esfuerzo de las y los participantes para crear relatos a partir de recuerdos e ideas, al igual que la labor del jurado y del equipo organizador. Además, recordó la figura del ingeniero Gonzalo López de Haro (†2019), cuyo legado académico y humanístico, y participación en el jurado desde la primera edición justifica que el certamen lleve su nombre. Concluyó afirmando que la imaginación tiene un lugar legítimo en la ingeniería y felicitó al estudiantado por demostrar que la creatividad también fortalece el conocimiento.
En su turno, la maestra Loreto Miranda ponderó el impulso creativo de 112 participantes valientes que lograron construir relatos más allá de fórmulas y estructuras propias de su formación. Asimismo, enalteció la tarea del jurado de leer los textos, "una experiencia que toca el alma" y que confirma lo mucho que tienen que expresar, por lo que les agradeció la confianza depositada en la palabra escrita e invitó a continuar cultivándola para fortalecer este valioso espacio que enriquece a la comunidad.
El maestro Cedeño Vázquez afirmó que este concurso se ha consolidado de manera significativa en Ingeniería al fomentar que la palabra amplíe la experiencia universitaria. Señaló que cada obra evidencia la capacidad del estudiantado para unir rigor técnico y creatividad, y exhortó a la comunidad a acercarse con curiosidad a la lectura de los textos participantes, convencido de que vale la pena dejarse tocar por esas historias y universos narrativos.
El ingeniero García y Colomé celebró que luego de catorce ediciones el certamen continúe siendo un espacio para que el estudiantado de la FI demuestre que la formación técnica alberga sensibilidad y expresión literaria. Elogió la calidad y variedad temática de las obras (futuros posibles, duelo, memoria, amor), el valor del concurso como una tradición que fortalece el vínculo entre la Facultad y su comunidad y la labor crítica del jurado en la evaluación de los textos.
Obras ganadorasLos tres primeros lugares fueron para Memoria de concreto (José Michel Anaya Cárdenas), La máquina de los susurros (Diego Ailton Ortega Hernández) y La luz que persiste (Alma Rosa Velasco Ojeda).
Completaron la selección finalista: Blanco y Negro (Brenda Berenice Cornejo), Más allá de mi naturaleza (Vanessa Jazmín Cruz), El hoyo (Luis Eduardo Gómez), Tlayocollani. Extraordinariamente común (Ken Bryan Guadarrama), El refugio absurdo (David Santiago Morales), El silencio (David Nava), La orquesta de Gualtierro (Kendra Regina Rauda), Amor de lejos (Diego Alonso Vázquez) y El día que jamás existió (Ricardo Rodríguez). Conforme a la tradición, el jurado leyó los tres textos premiados, en un cierre que volvió a subrayar el sentido comunitario y literario del certamen.