
La Coordinación del Sistema de Bibliotecas de la Facultad de Ingeniería (FI-UNAM) recibió, el pasado 16 de enero, el Certificado de Conformidad bajo la norma NMX-CC-9001-IMNC-2015/ISO 9001:2015, otorgado por Certificación Mexicana, S.C., por haber implementado y mantenido un Sistema de Gestión de la Calidad en cuatro procesos estratégicos: adquisiciones bibliográficas (selección y propuestas autorizadas por la Comisión de Bibliotecas de la Facultad de Ingeniería); obtención de la carta con sello de no adeudo; publicación de documentos en el Repositorio Digital Institucional, y catalogación de documentos del Archivo Histórico del Palacio de Minería.
En entrevista, la licenciada María de Guadalupe Flor Díaz de León Fernández de Castro, coordinadora del Sistema de Bibliotecas de la FI, destacó que esta recertificación, válida del 18 de enero de 2026 al 18 de enero de 2029, refrenda el compromiso institucional con la mejora continua y la atención a la comunidad universitaria, y que no se trata de un trámite aislado, sino de una estrategia alineada con los planes de desarrollo de la Facultad, en el eje 5: Transformación digital en la gestión y administración académica.
Informó que en la UNAM son pocas las dependencias con bibliotecas certificadas bajo este estándar, lo que da cuenta del esfuerzo colectivo y cotidiano del personal bibliotecario, así como de un equipo que articula procesos, indicadores y auditorías. Indicó que el sistema se construyó en 2021 y que desde 2022 se aplican criterios que se revnisan cada año mediante auditorías internas y una externa que realiza la empresa Certificación Mexicana, con lineamientos estrictos que exigen evidencias sustentadas en objetivos e indicadores, lo cual permite mejorar procesos. Este esquema, explicó, permite perfeccionar procesos, detectar áreas de oportunidad y prevenir riesgos antes de que se conviertan en problemas. "Las auditorías no son castigos, son herramientas de aprendizaje. Nos ayudan a ver qué estamos haciendo bien y qué podemos perfeccionar para ofrecer mejores servicios", afirmó.
"La certificación es una evidencia concreta del compromiso de la Facultad con la calidad. Nos obliga a revisar permanentemente nuestros procesos, a documentarlos, medirlos y mejorarlos, siempre pensando en el impacto que tienen en la comunidad universitaria", señaló la coordinadora. Añadió que la calidad no es un objetivo estático, sino un proceso continuo que requiere disciplina, participación colectiva y una visión institucional de largo plazo.
La agilización de trámites y la mejora del manual de procedimientos para estudiantes, "el cual se busca perfeccionar cada semestre o cada año con base en las observaciones de auditores y usuarios", y el fortalecimiento del trabajo con proveedores, bajo políticas de adquisición que impactan en la calidad de los materiales impresos y digitales, fueron algunos de los cambios que destacó. En cuanto al impacto para los usuarios finales, subrayó que se trata de prevenir riesgos y mantener porcentajes adecuados en procesos como el sello de no adeudo, lo que reduce obstáculos y mejora la experiencia de estudiantes y docentes. El personal bibliotecario participa activamente en los trámites y en las auditorías, junto con las áreas de adquisiciones, la Comisión de Bibliotecas y las jefaturas.
La coordinadora presentó a los integrantes del Comité de Calidad: Francisco Omar Escamilla González, responsable de la Biblioteca del Acervo Histórico Ing. Antonio M. Anza; el maestro Sergio Israel Franco García, responsable de Cómputo y jefe de Proyectos de Cómputo en las bibliotecas de estudios profesionales, y Gabriela de Paz Mejía, responsable de Cómputo y de Servicios de Información y jefa de Proyectos de Cómputo en la biblioteca de posgrado. El comité realiza reuniones periódicas para verificar el cumplimiento de objetivos, reducir riesgos y proponer mejoras.
Finalmente, la coordinadora del Sistema de Bibliotecas de la FI dirigió un mensaje a la comunidad universitaria: "Hay mucho trabajo detrás que no siempre se ve, pero que permite ofrecer servicios de calidad; por ello, invito a estudiantes, profesores y personal a usar más los servicios y a consultar los acervos de sus bibliotecas: libros, revistas, mapas y otros documentos que respaldan la vida académica de la Facultad". Con esta recertificación, las bibliotecas de la FI consolidan su posición como un pilar académico fundamental y reafirman su vocación de servicio y su compromiso con una universidad pública que apuesta por la calidad, la innovación y el acceso al conocimiento.