
En la primera sesión, el doctor Eduardo Espinosa Ávila presentó Tecnología mesoamericana, una ponencia dedicada a los desarrollos científicos y técnicos de las civilizaciones prehispánicas. Explicó cómo la ingeniería hidráulica, la astronomía y la arquitectura mesoamericanas evidencian un conocimiento profundo del entorno natural y social, así como expresiones de pensamiento sistemático y observación rigurosa. Subrayó la vigencia de esos saberes en la formación actual de ingenieras e ingenieros y afirmó que "la tecnología mesoamericana demuestra que la innovación no es exclusiva de la modernidad, sino una constante de todas las civilizaciones". Añadió que recuperar estas aportaciones históricas permite fortalecer una identidad académica más amplia, crítica y consciente de su propio contexto cultural, al reconocer que la ingeniería ha sido, desde sus orígenes, una herramienta para resolver problemas sociales complejos.
La doctora Manuela Azucena Escobedo Izquierdo abordó la figura de Salvador Allende, médico y político chileno que en 1970 se convirtió en el primer presidente marxista elegido democráticamente. En su ponencia examinó su proyecto de transición pacífica al socialismo, la nacionalización del cobre y las reformas sociales y agrarias que impulsó, así como el golpe de Estado del 11 de septiembre de 1973 que puso fin a su gobierno. Asimismo, destacó su dimensión ética y política, al subrayar la relación entre conocimiento, compromiso social y responsabilidad histórica. Afirmó que Allende representa una síntesis entre formación científica y acción política orientada al bienestar colectivo, idea que resulta pertinente para estudiantes de ingeniería interesados en comprender el impacto social de su profesión. En ese sentido, enfatizó que el ejercicio del conocimiento técnico implica también una postura ética frente a la realidad.
La tercera sesión, a cargo de la maestra Claudia Margarita Pérez Ruiz, estuvo dedicada a Han Kang, novelista y poeta surcoreana galardonada con el Premio Nobel de Literatura 2024, cuya obra explora los traumas históricos y la fragilidad de la vida humana. La ponente explicó que la lectura de Han Kang "al principio es difícil, cuesta trabajo, pero al concluirla se encuentran similitudes con México y con las personas". Subrayó que la literatura permite reconocer emociones universales y establecer puentes entre culturas aparentemente distantes, lo que resulta especialmente valioso para la formación humanista del estudiantado de ingeniería.
Por su parte, la doctora Aída Huerta Barrientos dedicó su ponencia al doctor Felipe de Jesús Lara Rosano, ingeniero e investigador considerado fundador de la complejidad social en México. La exposición recorrió su trayectoria en la Ingeniería de Sistemas y su trabajo en modelado de sistemas complejos, inteligencia artificial y apoyo a la toma de decisiones. La ponente resaltó la influencia académica y humana de Lara Rosano en generaciones de estudiantes e investigadores. Enfatizó que su legado no solo está en sus publicaciones, sino en la formación de una comunidad científica capaz de pensar la realidad desde la complejidad y la interdisciplina, promoviendo el análisis integral de los fenómenos sociales, tecnológicos y educativos.
El cierre del ciclo correspondió al maestro Juan Manuel Gil Pérez con la ponencia sobre Michael Faraday, físico y químico británico del siglo XIX, y sus descubrimientos en torno a la inducción electromagnética, el diamagnetismo y la electrólisis, que sentaron las bases de la tecnología moderna para la producción y distribución de energía eléctrica. Comentó que el carácter autodidacta de Faraday y su formación como aprendiz de encuadernador constituyen un ejemplo de cómo la disciplina y la curiosidad pueden transformar trayectorias de vida. En ese sentido, afirmó: "La historia de Faraday muestra cómo la perseverancia convierte la observación cotidiana en conocimiento científico". Destacó que su experiencia resulta inspiradora para el estudiantado, al demostrar que el acceso al saber no depende únicamente de los privilegios, sino del compromiso con el aprendizaje continuo.
En entrevista, la maestra Pérez Ruiz, coordinadora del Seminario, informó que el objetivo general del ciclo es "una actualización sobre personajes que han contribuido a la ciencia, la tecnología y el humanismo", así como el conocimiento de "historias de superación". Añadió que las biografías permiten reflexionar sobre el dolor, el fracaso y la alegría, elementos que "inciden en la vida de cada uno en lo individual". Para ella, la narrativa es una herramienta formativa que ayuda a superar obstáculos mentales y a trasladar esas experiencias al salón de clases: "Se da una apertura y una comunicación fluida, y se comparten ideas, experiencias y vivencias", concluyó. De esta manera, el Seminario Félix Núñez Orozco se consolida como un espacio de actualización académica, inspiración y diálogo entre generaciones, que vincula la historia con la formación integral en la Facultad.