
Estudiantes de la Facultad de Ingeniería (FI-UNAM) — Julio Rafael Pérez Carrera, Irvin Said Sánchez Salazar y Alejandra Daniela Ávila González — se hicieron acreedores al Premio al Servicio Social Dr. Gustavo Baz Prada 2025, que otorga la UNAM, a través de la Secretaría de Servicio y Atención a Comunidad Universitaria, por sus destacadas participaciones en programas de ayuda a poblaciones poco favorecidas, en la ceremonia realizada el 21 de noviembre de 2025 en el auditorio Raúl Fournier de la Facultad de Medicina.
Para Julio Rafael, de Ingeniería Civil, la recepción de la medalla, símbolo de compromiso, solidaridad y excelencia académica, llega tras meses de trabajo en el proyecto Canalización de Escurrimientos Pluviales en la Barranca San Andrés Totoltepec, Alcaldía Tlalpan, CDMX, una intervención crucial en respuesta a la preocupación de sus pobladores de que los taludes que sostienen sus viviendas se deslaven.
Por su parte, Irvin Said (Ingeniería Eléctrica Electrónica) y Alejandra Daniela (Telecomunicaciones) llevaron a cabo su labor en el Proyecto Integral para la Mejora de la Infraestructura en el Centro de Enseñanza, Investigación y Extensión en Producción Agrosilvopastoril de Chapa de Mota, que coordina la Facultad de Medicina Veterinaria y Zootecnia, una ambiciosa iniciativa que tiene como finalidad optimizar la infraestructura eléctrica, agregar actividades económicas a la granja y mejorar la calidad de vida de sus habitantes.
La obtención de esta presea coincide con la aspiración de la Facultad de Ingeniería de revitalizar el servicio social, establecida en su Plan de Desarrollo 2023-2027, pues reconoce la importancia de las y los universitarios por mejorar con su trabajo las condiciones de vida de la población y de contribuir al desarrollo económico, social y educativo del país. Además, la investigación resultante se convierte en una oportunidad para la publicación de artículos y para asistir a foros donde compartir los conocimientos adquiridos y generar vínculos profesionales.
Los galardonados enfatizaron la vitalidad de salir de las aulas a aplicar lo aprendido a desafíos cotidianos y situaciones reales. También expresaron que, adicional al crecimiento personal que este tipo de experiencias les brinda, lo más gratificante fue presenciar en acción los valores que rigen a la Universidad y sentir que se está devolviendo algo de lo recibido, y que el estar rodeados de personas igualmente capaces, afines y con la iniciativa de ayudar a otros les dio esperanza para el futuro de México.
Cabe mencionar que estos trabajos, en los que gran parte de las etapas recaen en el estudiantado, se hacen con la mayor rigurosidad, siguiendo el paso a paso de una investigación, en apego a las normativas pertinentes, teniendo en cuenta la opinión y las necesidades de las comunidades involucradas y bajo la supervisión y la mirada experta del profesorado de la FI-UNAM.
El Premio al Servicio Social Dr. Gustavo Baz Prada involucra un largo, severo y muy competitivo proceso, en el que un consejo decide quiénes recibirán la presea. En la edición de 2025, ciento setenta y nueve estudiantes y ciento diecinueve asesoras y asesores, de ochenta y dos licenciaturas que se imparten en la máxima casa de estudios, obtuvieron esta distinción.