
La Facultad de Ingeniería (FI-UNAM) inauguró, el pasado 12 de marzo, Barlovento, un espacio lector en la Biblioteca Ing. Antonio Dovalí Jaime impulsado por la Unidad Integral de Género (UIG-FI), la Comisión Interna para la Igualdad de Género (CInIG) y la Coordinación del Sistema de Bibliotecas (CB), con el propósito de fomentar la lectura con perspectiva de género y propiciar la reflexión en torno a la igualdad. En el acto participaron representantes de instancias universitarias, personal bibliotecario y autoridades. La maestra Abigail Serralde Ruiz, secretaria General de la FI, subrayó la relevancia institucional de estas iniciativas, que se integran a las acciones que la Universidad ha impulsado para transversalizar la perspectiva de género y la igualdad en la vida académica. La biblioteca, añadió, constituye un punto de encuentro para el conocimiento y la cultura, por lo que incorporar materiales con esta perspectiva amplía las posibilidades de análisis y reflexión dentro de la comunidad, y convierte el espacio en un referente para las alumnas de la FI: "Sería padrísimo que estuviera la bibliografía de mujeres ingenieras aquí, en esta biblioteca, porque también es un punto de encuentro para ver que sí se puede", afirmó.
Barlovento se integra a la red de Espacios Violeta de la UNAM, las cuales son secciones bibliotecarias que reúnen materiales sobre feminismos, igualdad de género y derechos humanos para fomentar el diálogo y el aprendizaje, en el marco del Programa Integral de Capacitación de las Comisiones Internas para la Igualdad de Género, iniciado en 2020. En 2024, la Facultad de Artes y Diseño creó los primeros espacios en sus planteles de Xochimilco y Taxco. Actualmente, la UNAM cuenta con 44 Espacios Violeta, equivalentes al 30 por ciento de sus bibliotecas, con el respaldo de la Dirección General de Bibliotecas y Servicios Digitales de Información y la Secretaría de Desarrollo Institucional.
La doctora Ana Beatriz Carrera Aguilar, titular de la UIG-FI, explicó que Barlovento es un proyecto resultado de un esfuerzo conjunto entre la UIG, la CInIG y la CB, en consonancia con las políticas institucionales de transversalización de la perspectiva de género en la Universidad, y que alberga un acervo conformado por donaciones del Fondo de Cultura Económica, de estudiantes, profesorado y personal administrativo, lo que refleja el compromiso y el logro colectivos en la construcción de una comunidad más incluyente, al consolidarse como un entorno accesible para la consulta de materiales especializados en temas de género, masculinidades, salud sexual y bienestar emocional. Detalló que el espacio inicia con más de 150 volúmenes y busca fortalecer el hábito lector, así como promover el pensamiento crítico y el diálogo informado. Finalmente, celebró este trabajo colaborativo, que permite avanzar hacia una Facultad de Ingeniería más respetuosa, libre de violencia y comprometida con la igualdad sustantiva.
Para la licenciada Florencia Pacheco Arciniega, representante de la CInIG-FI, el espacio constituye una oportunidad para ampliar el diálogo sobre temas de igualdad en un ámbito académico históricamente masculinizado: "Significa nombrar las cosas que por mucho tiempo han sido invisibilizadas, porque lo que no se nombra no existe", afirmó. Contar con Barlovento, enfatizó, permite incorporar nuevas perspectivas al debate universitario y fortalece el trabajo comunitario: "Que no se pierda esta perspectiva de unir voluntades para crear espacios y seguir construyendo redes de apoyo entre todos y todas", expresó.
Para la licenciada Flor Díaz de León Fernández de Castro, coordinadora del SB-FI, Barlovento demuestra el valor de las bibliotecas como espacios abiertos al conocimiento y a la diversidad de perspectivas. Explicó que la incorporación de acervos especializados contribuye a ampliar las oportunidades de consulta y formación para estudiantes y docentes: "Las bibliotecas son un ámbito de riqueza, de democracia y de diversidad. Impulsar este tipo de actividades comunitarias permite visibilizar estos temas y acercarlos a la comunidad", señaló.
Las coordinadoras del acto inaugural invitaron a estudiantes y al personal académico y administrativo a conocer el acervo disponible y a utilizar el espacio como un punto de encuentro para la lectura, el intercambio de ideas y la construcción de una comunidad académica más incluyente. El evento concluyó con la lectura de una selección de textos de la escritora nigeriana Chimamanda Ngozi Adichie:
Por las historias que he oído, mi bisabuela era feminista. Se escapó de la casa del hombre con el que no se quería casar y se casó con el hombre que ella había elegido. Cuando sintió que la estaban despojando de sus tierras y sus oportunidades por ser mujer, se negó, protestó y denunció la situación. Ella no conocía la palabra "feminista", pero eso no quiere decir que no lo fuera. Mucha más gente tendría que reivindicar esa palabra. El mejor feminista que conozco es mi hermano Kene, que también es un joven amable, atractivo y muy masculino. La definición que doy yo es que feminista es todo aquel, hombre o mujer, que dice: "Sí, hay un problema con la situación de género hoy en día y tenemos que solucionarlo; tenemos que mejorar las cosas" Y tenemos que mejorarlas entre todos, hombres y mujeres" (Fragmento final).