
Representantes de la academia, la industria energética privada, gobierno y asociaciones civiles se reunieron para celebrar la Segunda Semana de la Sostenibilidad, un encuentro que buscó incentivar la reflexión sobre el papel de las industrias extractivas, sus impactos socioambientales y la construcción de un modelo de desarrollo sustentable, con énfasis en el papel de la transferencia tecnológica frente a las emisiones de metano en la industria de hidrocarburos.
El programa de conferencias, pláticas y talleres se llevó a cabo los pasados 14 y 15 de abril en la Facultad de Ingeniería (FI-UNAM) y continuó en la Universidad Autónoma de Tabasco (UJAT), en el marco de colaboración interinstitucional y del compromiso multisectorial con la Agenda 2030 para el Desarrollo Sostenible de la ONU y su punto 17, que se centra en fortalecer los medios de implementación y revitalizar la alianza mundial para el desarrollo sostenible.
La ceremonia inaugural tuvo lugar en el auditorio Raúl J. Marsal en presencia de autoridades y especialistas de los sectores público, privado y académico. Durante su intervención, el maestro Rodulfo de la Fuente Pérez, titular de la Unidad de Supervisión, Inspección y Vigilancia Industrial de la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA), destacó la importancia de involucrar a las nuevas generaciones en la protección ambiental y la seguridad industrial, subrayando que el cuidado del entorno es una responsabilidad compartida.
Por su parte, el maestro Juan Carlos Barranco Amador, secretario Técnico de la Comisión de Energía del Senado de la República, señaló que desde el ámbito legislativo existe un compromiso sólido con el cumplimiento de los acuerdos internacionales en materia ambiental. Desde el sector privado, la maestra Estefanía Oaxaca Briseño, responsable de Estrategia de Sostenibilidad de Harbour Energy, enfatizó la relevancia de reforzar los lazos gobierno-industria-organizaciones no gubernamentales a fin de impulsar la transición hacia una energía más justa y sostenible.
En representación del Colegio de Ingenieros Petroleros de México (CECIPM), el maestro Benito Ortiz Sánchez subrayó que la sostenibilidad debe ocupar un lugar prioritario en la agenda de la industria petrolera y en los planes de estudios de la academia. Asimismo, reconoció estos espacios como semilleros de colaboración y aprovechó para agradecer la participación del Club de Estudiantes del CECIPM de la FI-UNAM.
El ingeniero Ramón Aguirre Díaz, vicepresidente de la Sociedad de Exalumnos (SEFI) y exdirector general del Sistema de Aguas de la Ciudad de México, destacó que el principal desafío actual no sólo radica en desarrollar infraestructura y tecnología, sino en hacerlo bajo un nuevo paradigma basado en la sostenibilidad, la eficiencia de los recursos y la innovación. De igual modo, resaltó entre los logros de la organización las alianzas con organismos internacionales como la ASEA y el Centro Internacional de Excelencia para Latinoamérica y el Caribe (ICE-SRM) de la ONU.
En ese sentido, el doctor Néstor Luna González, director Ejecutivo del ICE-SRM, afirmó que la sostenibilidad debe abordarse desde un enfoque integral, más allá de la medición de emisiones, e hizo hincapié en la significación del diálogo para redefinir políticas públicas y reorientar la actividad en el sector de hidrocarburos.
Finalmente, la doctora Paulina Gómora Figueroa, jefa de la División de Ingeniería en Ciencias de la Tierra de la FI, agradeció a los organizadores y enfatizó que este tipo de encuentros permiten articular esfuerzos entre sectores para afrontar los desafíos ambientales y energéticos actuales. Añadió que la innovación tecnológica debe ir acompañada de marcos normativos sólidos y de una visión integral del uso de los recursos, además de incluir a las comunidades como parte del cambio en las prácticas y hábitos.
Calidad del aire y cambio climáticoEl programa de la Segunda Semana de la Sostenibilidad arrancó con la conferencia magistral La importancia de la calidad del aire y el cambio climático en la transición energética, impartida por el doctor Rodolfo Sosa Echeverría, investigador del Grupo de Contaminación Ambiental de la UNAM, del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático.
Durante su presentación, el especialista explicó que la contaminación atmosférica debe entenderse como un fenómeno integral y dinámico. Para ilustrarlo, utilizó la metáfora del iceberg: en la superficie se encuentran los contaminantes criterio, es decir, sustancias peligrosas, y las Normas Oficiales Mexicanas (NOM), mientras que en los niveles más profundos se mantienen los contaminantes atmosféricos tóxicos, los compuestos orgánicos persistentes, los microplásticos, las cargas críticas, al igual que la prevención, minimización y control de la contaminación atmosférica.
Sosa Echeverría recordó que en México las mediciones del aire iniciaron en la década de 1980 y que recientemente se incorporaron estudios sobre lluvia ácida, que han resultado en evidencias del deterioro que provocan en las zonas arqueológicas. Advirtió también que el cambio climático y la contaminación atmosférica afectan a la salud humana y a los ecosistemas, además de agravar desigualdades sociales; en este sentido, explicó que la injusticia ambiental se manifiesta en comunidades vulnerables que enfrentan mayor exposición a contaminantes.
Entre otras prioridades de investigación destacó temas como la resiliencia comunitaria, la salud ambiental infantil y los impactos acumulativos de la contaminación, por lo cual hizo un llamado a fortalecer los vínculos y la colaboración internacional para impulsar evaluaciones de impacto ambiental de todos los tipos de energía y la construcción de soluciones conjuntas.