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Cultura y deportes
2026-04-15
Mariposas y colibríes revoloteando
Concierto Pop del Quinteto de cuerdas de la Academia de Música del Palacio de Minería.
Por: Jorge Estrada Ortiz
Fotografía: Antón Barbosa Castañeda
Comunicafi
Quinteto de cuerdas en acción

El pasado 15 de abril, en una tarde calurosa de primavera, se transformó en un jardín sonoro lleno de color y ligereza. El Quinteto de Cuerdas del Palacio de Minería, acompañado al piano, presentó el concierto didáctico Minería Pops, un programa refrescante que acercó el repertorio pop actual y reciente al lenguaje de las cuerdas con elegancia, profundidad y mucho encanto.

El Quinteto, integrado por Néstor Montiel (violín primero), Jonathan Cano (violín segundo), Erika Ramírez (viola), Luz del Carmen (cello), Luis Enrique Aguilar (contrabajo) y Mario Cabuto (piano), tuvo una ejecución precisa, llena de vitalidad y con una complicidad evidente con el público, lo que hizo que la tarde resultara aún más disfrutable. Con su habitual gracia y sentido del humor, Sandra Corona Loya guio al público: explicó con amenidad el contexto histórico y social de cada canción, el perfil de sus autores y los pequeños detalles que convierten un éxito radial en una obra con verdadera sustancia emocional.

El programa abrió con Candle in the Wind, el clásico de Elton John con letra de su inseparable colaborador Bernie Taupin, una balada que originalmente rendía homenaje a Marilyn Monroe y que luego se reescribió como tributo a la princesa Diana en su funeral. Siguió el potente Paradise City de Guns N ’ Roses, scrito colectivamente por Axl Rose, Slash, Izzy Stradlin, Duff McKagan y Steven Adler durante sus primeras sesiones de ensayo, un himno rockero nacido en la carretera que evoca la nostalgia por un paraíso perdido. La energía cambió con Levitating de Dua Lipa, Clarence Coffee Jr., Sarah Hudson y Stephen "Koz" Kozmeniuk, por su aire disco-futurista, de esa sensación de flotar cuando uno se enamora. Después llegó Abracadabra de Lady Gaga, en colaboración con Andrew Watt y Cirkut, con elementos melódicos de la canción Spellbound del grupo británico Siouxsie and the Banshees (Siouxsie Sioux, Budgie, Steven Severin y John McGeoch) que reciben crédito adicional.

El Quinteto homenajeó a Michael Jackson con un popurrí que incluyó la icónica Billie Jean, del propio Rey del Pop, obra maestra de bajo y paranoia del legendario álbum Thriller, y a Taylor Swift con la interpretación de You Belong with Me, escrita junto a Liz Rose y que narra el amor no correspondido desde la perspectiva de la "chica de al lado"; Love Story, pieza que reimagina la tragedia de Romeo y Julieta con un final feliz, y Enchanted, inspirada en el flechazo que sintió al conocer a alguien que la dejó literalmente encantada.

Lo más mágico del concierto fue escuchar cómo estos temas, nacidos en el mundo del pop y el rock, ganaban una nueva dimensión al ser reinterpretados con arreglos para cuerdas. Los violines, la viola, el cello, el contrabajo y el piano les otorgaron textura, calidez y una profundidad casi cinematográfica, sin traicionar su espíritu original. De pronto, un himno de estadio se volvía íntimo, un tema bailable se tornaba etéreo y una balada sentimental adquiría la nobleza de una canción romántica. Como encore tocaron Crocodile Rock, una de las canciones más icónicas de Elton John, lanzada en 1972.

Al concluir el recital, la sensación que quedó flotando en el auditorio Javier Barros Sierra fue exactamente la que evoca su título poético: fue como abrir una gran caja de donde salían revoloteando mariposas y colibríes en busca de nido en los oídos y en el corazón de los asistentes. Un concierto puramente primaveral, ligero, colorido y lleno de vida.