
Con un llamado a fortalecer la colaboración académica y a incentivar la participación estudiantil en la investigación, el maestro Octavio García Domínguez, jefe de la División de Ingenierías Civil y Geomática (DICyG) de la Facultad de Ingeniería de la UNAM, encabezó la clausura del Coloquio Multidisciplinario Desarrollo Tecnológico e Investigación con Impacto, el pasado 17 de abril en el Auditorio Raúl J. Marsal. Tras dos jornadas de intercambio de ideas y aprendizaje entre estudiantes, docentes e investigadores de las distintas áreas de la división, reconoció el trabajo del comité organizador y el cumplimiento de uno de los objetivos centrales: dar a conocer las líneas de investigación de los profesores de carrera, particularmente de aquellos de reciente incorporación, con el fin de visibilizar proyectos en curso y, sobre todo, estimular al alumnado a involucrarse en estas iniciativas, al evidenciar una dimensión práctica y tangible del quehacer ingenieril. Este enfoque de investigación con impacto —subrayó—, se reflejó en la diversidad y calidad de las presentaciones, y en que esta edición superó el alcance de las anteriores, lo que evidencia la consolidación del coloquio. A la par, exhortó a los asistentes a continuar vinculándose con los proyectos y grupos de investigación.
El coloquio reunió 36 ponencias a lo largo de dos días y registró una asistencia estimada de 750 personas; asimismo, ofreció un programa integral sobre las líneas actuales de investigación, desarrollo tecnológico e innovación en las áreas de hidráulica, sanitaria y ambiental, estructuras, geotecnia, sistemas de planeación y transporte, así como construcción y geomática, con una clara orientación hacia enfoques interdisciplinarios sustentados en modelación numérica, análisis de datos, sostenibilidad y gestión del riesgo. De este modo, el encuentro consolidó un espacio de articulación académica orientado a la solución de problemáticas desde una perspectiva integral.
En hidráulica, los trabajos abordaron la modelación de sistemas complejos, como drenaje urbano, cuencas hidrológicas y comportamiento de cauces, con aplicaciones en regiones como el Valle de México y el río Copalita, así como estudios de riesgo asociados a la rotura de presas. Estos enfoques reflejan una evolución hacia esquemas integrados que combinan hidrología, simulación hidráulica y optimización operativa, con énfasis en la resiliencia ante eventos extremos. A su vez, en el área sanitaria y ambiental, las investigaciones se centraron en el monitoreo y control de contaminantes, incluyendo calidad del aire y emisiones industriales, así como en estrategias de sostenibilidad. En este rubro, sobresalieron propuestas vinculadas con economía circular, valorización de residuos —incluidos paneles solares— y herramientas digitales para la gestión ambiental, en sintonía con tendencias globales como la descarbonización y los criterios ESG. En conjunto, estas aportaciones evidencian una creciente integración entre la ingeniería y los desafíos ambientales contemporáneos.
En sistemas, planeación y transporte, se incorporaron tecnologías emergentes para el análisis de movilidad, como el uso de drones y datos GPS para la caracterización de infraestructura vial, además de estudios sobre el marco normativo del transporte ferroviario, que evidencian la necesidad de integrar la ingeniería con la política pública y la planeación territorial. El área de estructuras presentó avances derivados de proyectos enfocados en el monitoreo del comportamiento dinámico de edificaciones en la Facultad de Ingeniería, iniciados a partir de los daños registrados en el campus universitario. Se mostraron resultados sobre la determinación de propiedades dinámicas reales de nueve edificios mediante estudios de vibración ambiental, así como el desarrollo de modelos estructurales que representan las condiciones actuales de integridad estructural y metodologías para estimar la pérdida de rigidez lateral post-sismo. De igual manera, se exploraron enfoques de optimización para el diseño sísmico orientados a la resiliencia estructural. En geotecnia, los trabajos analizaron la vulnerabilidad de estructuras subterráneas en contextos de alta complejidad, como la Ciudad de México, lo que destaca la relevancia de la interacción suelo-estructura y la gestión del riesgo en infraestructura crítica. En este contexto, se puso de manifiesto la importancia de incorporar herramientas digitales avanzadas, como la simulación computacional y el análisis de grandes volúmenes de datos, para mejorar la toma de decisiones en el diseño, construcción y mantenimiento de infraestructura. Estas herramientas permiten anticipar escenarios de riesgo y optimizar recursos, lo que resulta fundamental en entornos urbanos actuales.
Finalmente, en construcción, se examinaron temas relacionados con la gestión de proyectos, la sustentabilidad en materiales —como el uso de agregados reciclados—, la conservación de infraestructura y el análisis de factores que inciden en retrasos de obra, lo que pone de manifiesto la necesidad de optimizar procesos constructivos desde una perspectiva integral. La discusión en esta área también subrayó la relevancia de incorporar metodologías de gestión más eficientes, así como de fortalecer la planeación y el control de obras para reducir costos, tiempos y riesgos asociados a los proyectos de infraestructura. En conjunto, el coloquio permitió identificar tendencias transversales, como la digitalización de la ingeniería mediante modelación y uso de datos, la creciente importancia de la gestión del riesgo y la resiliencia ante desastres, la incorporación de criterios de sostenibilidad y la integración multidisciplinaria como eje para la solución de problemas. Estas líneas delinean el rumbo de la investigación en la DICyG hacia sistemas más eficientes, seguros y sustentables, concluyó el maestro García Domínguez.