
Siempre comprometida con la difusión de la cultura, la División de Ciencias Sociales y Humanidades (DCSyH) de la Facultad de Ingeniería realizó, el pasado 18 de mayo en el auditorio Javier Barros Sierra, la conferencia Relatos: Nuevas Formas de Interpretar el Pasado a través de la Imagen y la IA, impartida por el físico Francisco Omar Escamilla González, responsable del Acervo Histórico del Palacio de Minería, junto con sus colaboradores Karina Ríos y Ricardo Magaña, para reflexionar sobre el vínculo historia-ingeniería-nuevas tecnologías. La maestra Amelia Fiel Rivera, jefa de la DCSyH, tras agradecer su participación, destacó la importancia de que el estudiantado conozca la trayectoria bicentenaria de su Facultad, referente en la formación de ingenieras e ingenieros en México y América Latina, y el valor de la inteligencia artificial y los sistemas digitales en la preservación y difusión del patrimonio universitario.
El físico Escamilla inició planteando la necesidad de repensar la enseñanza de la historia: más allá de los relatos políticos y militares que se reconozcan las aportaciones científicas y tecnológicas al desarrollo nacional. Recordó que la Facultad de Ingeniería —heredera del Real Seminario de Minería, 1792— resguarda una memoria histórica que hoy puede reinterpretarse mediante inteligencia artificial, sistemas de información geográfica y bases de datos digitales, como en el caso de la figura de Andrés Manuel del Río, profesor del Colegio de Minería y descubridor del vanadio en 1802, único elemento químico identificado en México.
Relató que el hallazgo de este elemento químico fue desacreditado en su momento, pero años después se confirmó su autenticidad en Europa, y que actualmente, mediante herramientas digitales y sistemas de información geográfica, investigadores de la Facultad buscan el sitio exacto en Zimapán donde Del Río obtuvo los minerales. En estas acciones, la labor del Acervo Histórico y del repositorio Ptolomeo en la preservación y difusión de documentos, fotografías y registros técnicos, lo mismo que la del Foto Club Ingenieros (fundado por Enrique Galindo Lechuga en 1954 para enseñar técnicas de fotogeología, fotointerpretación y documentación de obras), han sido fundamentales: "son herramientas científicas y documentales".
Por su parte, el licenciado Magaña abordó la historia de la Ingeniería Geomática, cuyos antecedentes se remontan a 1843 con la creación de la carrera de Agrimensura en la entonces Escuela Nacional de Ingenieros (ENI) y las aportaciones de Francisco Díaz Covarrubias a la cartografía mexicana, así como de Gonzalo Medina Vela, pionero de la fotogrametría, con sus instrumentos patentados radial estereógrafo y estereoconfigurador que permitieron elaborar mapas de mayor precisión mediante fotografía aérea.
En su turno, la licenciada Ríos detalló herramientas digitales y de inteligencia artificial que han permitido reconstruir trayectorias de personajes que contribuyeron al desarrollo de la ciencia e ingeniería mexicana: la plataforma GoArctic.ru para recuperar información del profesor ruso Juan Korzujin, participante junto con Juan Salvador Agraz en la creación y consolidación de la carrera de Ingeniería Petrolera en la ENI, así como el sistema Transkribus para analizar manuscritos históricos en ruso.
Los especialistas señalaron que la IA ya se utiliza en procesos de catalogación y análisis de imágenes históricas, aunque precisaron que los materiales de la fototeca deben conservarse en su estado original por su valor documental. Para concluir, invitaron a la comunidad universitaria a visitar el Acervo Histórico del Palacio de Minería, espacio donde la memoria de la ingeniería mexicana se preserva y se reinterpreta mediante nuevas tecnologías.