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Investigación y Vinculación
2026-05-21
Campaña Oceanográfica Oaxaca 2026
Especialistas del IGf y de la FI-UNAM participan en campaña internacional para estudiar terremotos y tsunamis.
Por: Rosalba Ovando Trejo
Fotografía: Eduardo Martínez Cuautle
Comunicafi
Participantes den la conferencia y la campaña

El pasado 21 de mayo, en el auditorio Tlayolotl "Dr. Ismael Herrera Revilla" del Instituto de Geofísica (IGf-UNAM), se realizó la conferencia de prensa de la Campaña Oceanográfica Oaxaca 2026, un estudio de grandes terremotos, tsunamis y sismos lentos en el Pacífico mexicano, con la participación del capitán Jesús Salvador de Olaguibel Domínguez (Oceanografía- Secretaría de Marina, Semar), el ingeniero Enrique Guevara Ortiz (Centro Nacional de Prevención de Desastres, Cenapred), el licenciado Masaru Kozono (Agencia Japonesa de Cooperación Internacional en México), así como los doctores Yoshihiro Ito (Universidad de Kioto) y Víctor Manuel Cruz Atienza (investigador del IGf). Esta iniciativa científica, considerada de la mayor relevancia para la prevención de riesgos sísmicos y tsunamis, es impulsada por el programa internacional Science and Technology Research Partnership for Sustainable Development en colaboración con México, Japón y El Salvador.

En entrevista, el doctor Josué Tago Pacheco, docente de la Facultad de Ingeniería (FI-UNAM) y coordinador del proyecto, explicó que esta investigación interdisciplinaria en altamar, mediante instrumentación especializada en el fondo marino, es clave para estudiar los procesos geológicos frente a las costas de Oaxaca y generar herramientas orientadas a la reducción de desastres naturales. Destacó que este proyecto, iniciado en 2023 junto con el doctor Genta Nakano de la Universidad de Kioto, ha logrado consolidar un grupo interdisciplinario de especialistas internacionales, y como parte de la campaña, colocar ocho sismómetros de fondo oceánico y tres sensores de presión hidrostática para registrar actividad sísmica y deformaciones submarinas asociadas con terremotos y tsunamis, superando la complejidad logística de las maniobras en altamar.

En tal desafío operativo, agregó el coordinador del proyecto, fue fundamental el apoyo de la Semar y del Cenapred, así como la participación del IGf y de especialistas con experiencia en campañas oceanográficas, entre ellos los doctores Víctor Manuel Cruz Atienza, Raymundo Plata Martínez y Diego Armando Aguilar Anaya. También reconoció la labor de especialistas de Ingeniería Industrial, para el análisis de impacto económico ante un tsunami; de Ingeniería Ambiental, en estudios sobre desastres Natech, de emergencias industriales derivadas de fenómenos naturales a gran escala, y de Geofísica y Geología, en la investigación del comportamiento del suelo y los efectos de los tsunamis en acuíferos costeros.

El doctor Tago destacó que el proyecto será sometido a una evaluación intermedia en los próximos meses, por lo que aún existen oportunidades para que estudiantes e investigadores se integren a distintas líneas de trabajo, particularmente en modelación numérica y análisis de datos: "Están en curso el desarrollo de simulaciones de ciclos sísmicos y escenarios de inundación para el puerto de Manzanillo, cuyos resultados podrían contribuir al diseño de rutas de evacuación y estrategias de protección civil".

Retos en altamar Más allá de los avances científicos y tecnológicos, las campañas oceanográficas implican retos humanos y operativos, como los que compartió el doctor Aguilar Anaya, docente de la FI, sobre los instrumentos utilizados altamente sensibles, que pueden verse afectados por factores ambientales (humedad, salinidad y calor), obligando al equipo técnico a realizar revisiones constantes antes de colocarlos en el fondo marino y a repetir pruebas hasta asegurarse de que todo funcione, y el del desgaste físico y mental debido al movimiento de equipo pesado, el trabajo bajo presión y las operaciones continuas en altamar, en este caso de tres días. A partir de su experiencia en otras misiones prolongadas (hasta un mes y jornadas de doce horas), destacó la importancia de mantener una buena organización, dosificar esfuerzos y cuidar la salud para garantizar la seguridad y la eficiencia del trabajo científico.