
La Secretaría de Posgrado e Investigación de la Facultad de Ingeniería de la Universidad Nacional Autónoma de México llevó a cabo, del 29 de junio al 3 de julio pasados, el XVIII Seminario de Actualización Félix Núñez Orozco. Personajes de la historia: datos curiosos y sus contribuciones, en el auditorio Raúl J. Marsal. La doctora Claudia Margarita Pérez Ruiz explicó que la idea era acercar a los estudiantes a personajes que contribuyeran a la comunicación y a la comprensión del quehacer profesional de la ingeniería, donde participan equipos multidisciplinarios, por lo que conocer estas perspectivas amplía el entendimiento del profesorado para "llevar estas voces a la comunidad estudiantil".
En la primera sesión, el licenciado Eduardo Martínez Cuautle presentó la figura del arqueólogo británico Howard Carter, quien encabezó en 1922 el descubrimiento de la tumba casi intacta del faraón Tutankamón, en el Valle de los Reyes. El hallazgo revolucionó el estudio del Antiguo Egipto y generó una fascinación mundial por la riqueza y el extraordinario estado de conservación de los vestigios recuperados. Además, destacó la tenacidad y meticulosa metodología de Carter, quien inició su carrera en Egipto como dibujante a los 17 años y enfrentó numerosas dificultades, incluida la decisión de su patrocinador, Lord Carnarvon, de que la temporada de 1922 sería la última que financiaría. Su paciencia y rigurosidad fueron fundamentales para documentar y preservar miles de objetos que habían permanecido ocultos durante milenios. Recordó la famosa "maldición de Tutankamón", que rodeó al descubrimiento y alimentó el imaginario popular, aclarando que Carter siempre se mostró escéptico ante tales supersticiones y priorizó el valor histórico y cultural de su trabajo.
El 30 de junio, el doctor Jorge Luis Naude de la Llave dictó la ponencia Las matemáticas y Avicena, sobre la trascendencia del polímata persa, activo entre los siglos X y XI, cuyas aportaciones a las matemáticas, la filosofía y las ciencias naturales dejaron una profunda huella en el pensamiento medieval de Oriente y Occidente y constituyeron un puente intelectual entre distintas tradiciones. También destacó la extraordinaria precocidad y la vastedad intelectual de Avicena, conocido en el mundo islámico como Ibn Sina, nacido en 980 cerca de Bujará, actual Uzbekistán, y quien comenzó sus estudios de medicina a los 16 años. Su obra cumbre, El Canon de la Medicina, sistematizó buena parte del conocimiento médico de su tiempo y se convirtió en referencia para la enseñanza de la medicina en Europa durante varios siglos; además, su profunda contribución a la filosofía y su influencia en pensadores como Averroes y Tomás de Aquino lo consolidan como uno de los intelectuales más influyentes de la historia medieval.
El 1 de julio, el doctor José Francisco Albarrán Núñez centró su exposición en Christiaan Huygens, científico neerlandés del siglo XVII, pionero en el desarrollo del reloj de péndulo y de la teoría ondulatoria de la luz, así como autor de contribuciones fundamentales en astronomía y mecánica que sentaron bases perdurables para la física moderna. El 2 de julio, la maestra Martha Francisca Medina Austria ofreció su ponencia sobre Ignacio Manuel Altamirano y la labor del escritor, educador y político mexicano del siglo XIX, impulsor de la educación laica y de la literatura nacional, cuya obra y actividad intelectual fueron fundamentales para el desarrollo de la cultura mexicana en el periodo posterior a la Independencia.
La última sesión, el 3 de julio, estuvo a cargo de la maestra Rosalba Ovando Trejo, quien recordó a Mimí Derba (1893-1953), actriz, directora y productora mexicana, pionera del cine nacional en la época muda. En 1917, fundó junto con el camarógrafo Enrique Rosas la compañía Azteca Films, abriendo camino a la participación de las mujeres en esta industria gracias a su audacia y talento multifacético. Entre las producciones de la compañía se encuentra La tigresa, película que dirigió y en la que también actuó, considerada la primera cinta dirigida por una mujer en México. La maestra enfatizó cómo, en una época dominada por hombres y en plena Revolución Mexicana, Derba rompió esquemas al asumir funciones de dirección, guion y producción, y abrió una brecha para futuras generaciones de cineastas mexicanas, contribuyendo a sentar las bases de una industria cinematográfica nacional.