
La Facultad de Ingeniería (FI-UNAM) y su Unidad de Alta Tecnología (UAT) de Juriquilla, Querétaro, realizaron el pasado 14 de agosto el Seminario de Avances Científicos y Tecnológicos Aeroespaciales. Organizado por la doctora Bárbara Bermúdez Reyes, profesora e investigadora en materiales y tecnología aeroespacial, y el doctor Jorge Alfredo Ferrer Pérez, responsable del Laboratorio Nacional de Ingeniería Espacial y Automotriz, el encuentro reunió en el Auditorio Raúl J. Marsal a especialistas de diversas instituciones para analizar sistemas espaciales, compatibilidad electromagnética, aerodinámica, vibraciones, materiales, manufactura, corrosión y desarrollo tecnológico aeronaval.
En el acto inaugural, la doctora Aida Huerta Barrientos, secretaria de Posgrado e Investigación (SPeI-FI), destacó que la importancia estratégica de la industria aeroespacial en México (cuarto exportador mundial, ventas superiores a 13 mil 600 millones de dólares y un crecimiento anual del 14 por ciento desde 2004) favorece la generación de conocimiento, la innovación y la formación especializada. Por ello, invitó al estudiantado a conocer el ecosistema aeroespacial nacional (400 empresas en 19 estados) principalmente en los clústeres de Chihuahua, Querétaro, Baja California, Somora y Nuevo León, y buscar estancias, prácticas y proyectos de colaboración para fortalecer su formación y desarrollo profesional.
Dada la naturaleza interdisciplinaria de este sector, la doctora Bermúdez Reyes subrayó que requiere de la participación de profesionales de distintas áreas, como materiales, manufactura, electrónica, telecomunicaciones, física, biología y astronomía. El doctor Rafael Chávez Moreno, jefe de la UAT-FI, agregó que el Seminario busca acercar al estudiantado a los proyectos científicos y tecnológicos desarrollados en la UNAM y generar otros. A su vez, el doctor Carlos Romo Fuentes, coordinador de Posgrado-SPeI, indicó que este seminario, además de la divulgación, contribuye a orientar decisiones profesionales (investigación y posgrados) y abre el emprendimiento y la vinculación; en tanto, el doctor Ferrer Pérez resaltó el papel de la Unidad para desarrollar tecnología espacial y automotriz, e instó al alumnado a aprovechar las oportunidades que ofrecen los polos industriales del país.
Las y los integrantes del presídium coincidieron en que consolidar el sector aeroespacial exige articular conocimientos, instituciones y talento, y vincular la formación universitaria con proyectos tecnológicos capaces de generar impacto nacional.
Del conocimiento a la tecnología espacialEn la primera conferencia, Lecciones Aprendidas para el Diseño Electrónico de Sistemas Espaciales, el doctor Chávez Morado presentó KOTO, nanosatélite CubeSat, desarrollado por la UNAM, el gobierno de Querétaro y, en su comienzo, la Universidad Autónoma de Tamaulipas. En su evolución, más del 80 por ciento de KOTO —precisó— se realizó en la UAT-FI, con aportaciones de estudiantes y expertos en electrónica, control, programación, telecomunicaciones y gestión de proyectos, muestra de su carácter multidisciplinario e interinstitucional, y del impulso a las capacidades nacionales en tecnología espacial y a áreas de telecomunicaciones, navegación, telemedicina y geolocalización, además a la reducción de la dependencia tecnológica del extranjero.
Posteriormente, el doctor Romo Fuentes, en Compatibilidad Electromagnética (EMC) en los Sistemas Aeroespaciales, explicó que las interferencias deben prevenirse desde el diseño mediante la selección de componentes, simulaciones y pruebas e hizo hincapié en la participación de la UNAM en la creación de la primera norma mexicana sobre EMC para sistemas espaciales. Puntualizó que este sector, transversal a todas las ingenierías, ofrece oportunidades a estudiantes de licenciatura y posgrado en el diseño, desarrollo y evaluación de tecnología.
El programa de diez conferencias lo completaron el maestro Rafael Medina y el ingeniero Antonio Medrano (Escuela Superior de Ingeniería Mecánica y Eléctrica-IPN), la doctora Mercedes Téllez (Facultad de Ingeniería Química de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo), los doctores Jorge Alfredo Ferrer y Luis Álvaro Montoya, así como las doctoras Bárbara Bermúdez y Bryanda Guadalupe Reyes (UAT-FI), y la ingeniera Estefanía Abarca (FI-UNAM).