
La Unidad Integral de Género de la Facultad de Ingeniería (UIG-FI) organizó el taller de origami Constelaciones de papel, abierto a la comunidad universitaria para transformar hojas en "estrellas de colores". En el Jardín del Camino Verde, Luis Daniel Olguín Rodríguez, de la UIG, explicó que se trata de una de las actividades orientadas a "reconstruir el tejido social", nacida por iniciativa de un alumno, quien la planteó con el propósito de convivir en grupo. Indicó que la propuesta se convirtió en un espacio para que los participantes pudieran compartir su arte y sus manualidades, lo que favorece su aprendizaje y relajación: "Hacer manualidades no sólo ejercita la mente abstracta, sino también ocupa la atención a través del tacto y el movimiento de las manos. Eso ayuda a fortalecer la motricidad fina".
Por su parte, Beatriz Valdivia Torres, psicóloga de la UIG-FI, comentó que el taller es abierto a las personas de la comunidad y que se eligió un espacio visible para facilitar el acercamiento de quienes tuvieran tiempo libre para elaborar estrellas, las cuales se llevan los participantes. Desde una perspectiva psicológica, aprender origami también puede favorecer procesos relacionados con la atención, la percepción espacial y la resolución de problemas. Seguir una secuencia de dobleces requiere observar, anticipar cada paso y ajustar las acciones conforme avanza la figura, lo que ofrece una experiencia de aprendizaje gradual. De igual forma, completar una pieza permite establecer metas alcanzables y reconocer el propio progreso, aspectos que pueden reforzar la sensación de logro y confianza en las propias capacidades. Asimismo, anunció que al día siguiente se realizaría un laboratorio de reflexión para varones en la sala audiovisual de la Biblioteca de Posgrado, donde se revisaría un capítulo de Malcolm el de en medio.
El taller fue dirigido por Fabián Aarón Morales Reyes, estudiante de noveno semestre de Ingeniería Civil, quien habló sobre su vínculo con esta práctica: "Desde pequeño me ha gustado hacer origami. Mi hermana me enseñó cómo empezar a doblar algunas formas". La elaboración de figuras de papel se convirtió para Fabián en un pasatiempo vinculado con la posibilidad de obsequiar sus creaciones, especialmente la grulla. También compartió que "el origami ha significado tranquilidad y alegría al ver la sonrisa en la cara de la gente cada vez que le doy uno de estos obsequios". A quienes comienzan a practicar origami, les advirtió que pueden experimentar frustración cuando una pieza no resulta como esperan; sin embargo, destacó que la satisfacción también se encuentra en la posibilidad de compartir con otras personas aquello que han elaborado.